jueves, 5 de febrero de 2009

Ensayo

Lenguajes de la Comunicación

VICTORIA SOLORIO

El termino lenguajes de la comunicación puede llegar a ser ambiguo, por la diversidad de significados que lo rodean, para mencionar uno de sus objetivos principales es la transmisión de información, la cual forma de nuestra vida diaria y le llega a dar significado. Pero realmente ¿La información transmitida cumple con su cometido? El hecho de que escuchemos, hablemos, no quiere decir que realmente transmitamos, un mensaje no bien cedido, no viene a cambiar ninguna realidad, ni dar solución. “Pero la información es también lo que cambia al mundo. Un discurso, un soporte que no transforma nada, no transmite información. Pueden hacer parte de nuestra vida diaria (radio, televisión…), emitir señales que se reciben… pero si no transforman la realidad ni la manera que tiene el sujeto de comprenderla, no hay proceso de información. Entrar a una biblioteca no significa que uno se vuelva erudito. Pasar la vida entre los medios de comunicación no hace que uno reciba verdaderamente información.”(Bruno, 2001) [1]La variedad inminente entre los lenguajes de la comunicación, está transformando diariamente el entorno. La comunicación es la clave para poder cambiar al mundo, y mucho dependerá del interés propio y de otros por ayudar a que sea una realidad palpable, actualmente los medios de comunicación, ya sea análoga o digital, y principalmente esta última es quien a ritmo acelerado se apodera y rebasa los medios de comunicación tradicionales como lo son la prensa, radio y televisión, su crecimiento y el afán por conocer y apropiarse para su propio uso, no se puede determinar realmente cual es el impacto entre los usuarios. Uno de los principales formas es la comunicación oral y la escrita, denominado como lenguaje, que de raíz viene siendo la lengua materna, la que se aprende desde niños dependiendo de la región donde nacemos, y la escrita la cual depende de la lengua o lenguaje aprendido. Ante la llegada de las nuevas tecnologías, el impacto en sociedad se puede apreciar que es bastante grande, la utilización de ellas en el presente se aprecia como necesario: hacer tarea, conversar con una persona lejana, enterarse de las novedades a nivel regional e internacional, nos conlleva a su manejo; pero realmente tenemos que juzgar si su uso esta siendo aprovechado de buena manera, ya que con la aparición del internet desvía la atención y evita su buen aprovechamiento. El pensamiento y la visión es lo que mayor poder otorga a quienes son responsables de comunicar y dar a conocer los hechos importantes que ocurren, que llegamos a subestimar lo que llegamos a escuchar, lo cual crea una idea falsa de lo que vemos, esta incapacidad de juzgar puede llegar a convertirse en mediocridad. “Los medios de comunicación han sabido sacar provecho del valor añadido que entrega la música. Las herramientas aplicadas para crear emociones específicas en relación con la situación mostrada surgen de los efectos empático y anempático. En el efecto empático "la música expresa directamente su participación en la emoción de una escena determinada, adaptando el ritmo, al tono y al fraseo, y eso, evidentemente, en función de códigos culturales de la tristeza, la alegría, de la emoción y del movimiento. Por otra parte, el efecto anempático muestra una indiferencia marcada ante la situación, progresando de manera regular e ineluctable, como un texto escrito. Y sobre el fondo mismo de esta `indiferencia' se desarrolla la escena, lo que tiene por efecto, no la congelación de la emoción, sino, por el contrario, su intensificación, su inscripción en un fondo cósmico." ” (Michel, 1998) [2]Como menciona Chion, la imagen es neutra y sin falta de algún sonido no aporta nada, el sonido ante una imagen es lo que da significado y el sonido a la imagen, es reciproco; y al oyente aporta un significado dependiendo también de su estado anímico. La imagen es la que crea un punto de escucha, de modo que algunos sonidos pasan desapercibidos por el oído si no ven la imagen a la que ese sonido se refiere por ser sonidos cotidianos. Se crea un punto de escucha subjetivo. También podría llamarse como los mensajes subliminales, los cuales el consciente no detecta.[1][2]